
-Miles, Wilma se obstina en pensar que Ira no es su tío.
-¿Qué quieres decir? -bebí un sorbo-. ¿Que en realidad no son família?
-No, no -sacudió la cabeza, impaciente-. Quiero decir que ella piensa que se trata -un hombro se encogió, perplejo- de un impostor, o algo así. Alguien que sólo se parece a Ira.
Miré detenidamente a Becky. No acababa de comprender; Wilma había sido criada por su tía y su tío.
-Bueno, ¿duda de si lo es?
-No. Dice que su aspecto es exactamente igual al del tío Ira, habla igual que él, se comporta como él, todo. Ella sólo sabe que no es Ira, simplemente.
Los ladrones de cuerpos, Jack Finney